La llamada y el recuerdo del papa, así como sus gestos, mantienen despierto el sentido cristiano de los fieles.Pues bien, desde hace más de un siglo hemos venido escuchando ininterrumpidamente esas palabras, a la vez que hemos sido testigos de esos gestos en favor de San José: En efecto, por distintos Sumos Pontífices he venido siendo nombrado «Patrono de la Iglesia Universal» (1870); recordado en una Encíclica por León XIII (1889); festejado con la de San José Obrero (Pío XII) mandado citar y venerar en la Eucaristía, junto a María, por Juan XXIII (1962); vuelto a recordar en la Exhoratación Apostólica «Redemptoris Custos» (1989), de Juan Pablo II, etc…
Además de as innumerables intervenciones ocasionales de los Papas con ocasión de las múltiples festividades, encuentros, acontecimientos, etc. Todo ello mantiene y aviva el recuerdo de San José.
Tomado de la Revista Orar 181, Orar con San José, pp. 4-5.